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MOVIMIENTO DEL PUEBLO ORIENTAL

POR UN PAIS ARTIGUISTA, PRODUCTIVO Y DESCENTRALIZADO.

 

“La cuestión es solo entre la Libertad y el Despotismo " José Artigas.

 

 

MANIFIESTO de PRINCIPIOS.

 

El Movimiento del Pueblo Oriental (político* supra-partidario), se siente heredero de la decisión cívica tranquila y en consonancia con los antecedentes, programas y significación, depositada en el Ideario del Jefe de los Orientales: don José Artigas. Resuelve aceptar el desafío lanzado por el gobierno ejercido por el poder opresor que domina en el “Traidor Cabildo de Montevideo”.

 

Ese poder que traicionó, enfrentó y derrotó la revolución Artiguista, cuando recibió bajo palio al invasor portugués, ejerció cargos y detentó privilegios usurpados al país, hoy pretende ultrajar el honor, los valores y la inteligencia del Pueblo Oriental que vuelve al escenario público, con la frente en alto, en demanda de correcciones radicales en la desgraciada conducción de la actualidad política y financiera de nuestra Patria.

 

En tan solemnes momentos, sentimos la necesidad de hacer algunas precisiones, en nombre del Movimiento del Pueblo Oriental, que dejen bien clara la índole, las  proyecciones y el objetivo de esta “lucha” que asume un grupo de personas que por su importancia relativa constituyen la entidad “Pueblo”. Este Movimiento es Artiguista, Pacifista y Popular. Pretende cumplir con el deber patriótico de impulsar la Restauración de la República Oriental del Uruguay a través de la Reforma de la Constitución actual, de acuerdo a lo establecido en el Artículo 331 inciso A, que regula la Iniciativa Popular.

 

Exponemos nuestro pensamiento al paisano, integrante de nuestra campaña o de la ciudad, como sector supuestamente “conservador”, pero esencialmente “productor del país”, porque a él pertenecemos y con él nos identificamos. A los ciudadanos del más amplio espectro político partidario y extra-partidario, en donde no ha hecho presa la corrupción que degrada y el incondicionalismo que envilece, ciudadanos para quienes está primero el decoro y la dignidad del Interés Nacional que el predominio partidista obtenido a expensas del sacrificio extremo de nuestras Instituciones juradas.

 

Lo hacemos para denunciar con toda claridad cual es el “enemigo” al que nos aprestamos a combatir, en PAZ, pero sin tregua ni descanso, como exigencia impuesta por nuestros principios en busca de la “pública felicidad” logrando definitivamente el CAMBIO que, hasta ahora como gobernantes, nos han mentido y retaceado.

 

Definimos como nuestro enemigo al “Poder Opresor” que gobierna desde Montevideo para una camarilla de políticos incompetentes, malos administradores, representantes corruptos, empresarios avaros, sindicalistas corporativos... y muchos distraídos que apuestan a que las cosas se pongan peor para “llevar agua a su molino”. Al Pueblo Oriental le recordamos que llego la hora de honrar el compromiso y defender nuestra Patria. Es hora de crisis, por lo tanto es hora de cambio y de solidaridad. No adherimos al “bajón” que expresan los dichos: “a esto no lo cambia nadie” o “todos son iguales”. 

 

Nuestro sentimiento de Patria, como cemento espiritual de la  Nación Oriental, es agredido. Los conceptos de Poder Soberano, de Libertad y de Independencia que constituyen “el rico patrimonio de los Orientales” son ofendidos por una “deuda soberana” (¡¿?!) creada y aumentada con la complicidad de una “aristocracia de servicio” (según John Street) y una oligarquía servil.  ¿Cómo puede ser “soberana” la deuda creada por la misma oligarquía que dilapida los fondos públicos en obras faraónicas donde las cuentas nunca cierran? ¿Cómo podrán legitimarla los organismos multinacionales que la fomentaron y aumentaron para el exclusivo beneficio de los intereses financieros que defienden?

 

Nuestra lucha es contra “el Sistema” de dominio opresor creado por un grupo incapaz y corrupto dirigido por explotadores pervertidos que pretenden sustituir la libertad política y la honestidad administrativa por la voluntad arbitraria e insolente y por los cálculos interesados y deshonestos de esa camarilla rapaz.

 

Ese Sistema niega la Justicia, es ofensivo de nuestras leyes, es lesivo de nuestro decoro y se apropia de la riqueza generada a través del trabajo productivo del Pueblo Oriental, condenando nuestro porvenir a la esclavitud económica. Desde hace muchos años los gobiernos de la República, están en un escenario político enfrentados al Bien Común que establece la convivencia política y social.

 

El Estado, para esos mandatarios no es una entidad destinada a promover el Bien Común a respetar el derecho de todos y cada uno de los asociados, a no violar ningún precepto legal y a no dejar sin sanción los delitos. Por el contrario lo pretenden convertir en patrimonio exclusivo del más audaz que en alas de caprichosa aventura, escala el poder público para degenerarlo hasta hacer de él un centro de opresión y absolutismo.

 

Así vemos a los gobernantes sustituir la Patria de todos los Orientales por un feudo de su dominio en donde no impera mas ley o regla de acción que su personalismo, eliminando los derechos más elementales y atacando la dignidad de las personas derivadas de su posibilidad de trabajo productivo.

 

El Pueblo Oriental se cansó de soportar directores que no establecen equilibrio entre las rentas y gastos públicos; desea la supresión de impuestos indebidos que no vuelven al seno del pueblo en servicios reales sino en pago de “favores”; cesación de los empréstitos (internacionales o no) como un medio continuo de vida, pues ellos no constituyen en el presente y porvenir sino un legado oneroso que una generación deja a otra; concluir para siempre con los “estupendos negociados” de coima usuraria, tan frecuentes en nuestra administración pública, cada vez que se trata de realizar una obra pública, que perjudican moral y materialmente al Estado interfiriendo en el flujo económico de la riqueza, empobreciendo a nuestro Pueblo.

 

Estos son nuestros ideales mas elevados y por ellos, que son la misma Libertad política y económica va a combatir al gobierno absoluto que hoy deprime a la Nación Oriental.

 

¡Arriba Orientales! Hermanados en nuestro santo evangelio republicano, aumentemos las filas de este Movimiento viril de opinión, pues él es la semilla redentora de la Justicia, el Derecho y la Honradez administrativa que una vez germinada en el poder público, sin restricciones odiosas ni ambiciones facciosas, hará la felicidad de los Orientales sin distinción de filiación política bajo la égida del nuevo Orden Jurídico.

 

Fortalezcamos la acción común de una asociación cívica que ha resistido el naufragio de Instituciones y atesora en la pureza del Ideario de José Artigas la esperanza de una Patria para todos, basada en el trabajo productivo, en la confianza mutua y en la Justicia.

 

Solo respetándonos a nosotros mismos lograremos  el reconocimiento de los pueblos del “mundo desarrollado” que permita insertarnos en una nueva relación internacional más justa e independiente. Debemos mantener relaciones amistosas, progresistas, útiles y recíprocas con todos los pueblos del mundo moderno y para eso es fundamental reafirmar nuestro sentimiento como Nación.

 

* POLÍTICA = “Acción de gobierno de la sociedad civil.”